La avalancha de extranjeros está desvirtuando el espíritu de lo que debe ser un campeonato de España para jugadores de 15 y 16 años. No parece muy sano que un equipo base su potencial en cuatro africanos, dos de ellos con apariencia física de estar más cerca de los 20 años que de los 16, aunque uno de ellos dice tener 12 años a pesar de sus 2 metros y pico de estatura.